Los anales de mis fabulaciones

miércoles, 29 de octubre de 2008

El juego del yo-yo


Ya estamos aquí de nuevo queridos blogófilos, como bien diría "el calvo" en su máximo apogeo bakala.


Pues bien, hoy vengo a hablarles de un juego muy nuestro y que de bien seguro todos hemos jugado de pequeños y me refiero al yo-yo.


Bendito juego el yo-yo, largas horas nos hemos pasado intentando desentresijar aquellas maniobras complejas que tanto nos divertían... el columpio, el perrito, el dormilón...pero siempre con el mismo movimiento de sube-baja, de va y viene... ¡Rayos y retruecanos! Esto me parece familiar... ¿no se parece un poco a lo que pasa con la Bolsa hoy en día? Me parece que si...


El juego favorito de los que no tienen ni idea para ganar dinero se ha convertido en un impredecible juego infantil de sube y baja, en el que no se responde ni a la más mínima racionalidad oculta tras la verdadera realidad de los valores... puramente especulación. Sino no se entiende este disparate de un día subidas del 6% y otras bajadas del 7%. Con todo esto, el Ibex en sus 8000 puntos cuando hace un años presumíamos de coquetear con los 16.000. En unos meses, se ha esfumado la mitad del valor de las 35 mayores empresas por liquidez. Si bien es cierto que el panorama internacional se ha deteriorado comprensiblemente, algunas bajadas no corresponden a la realidad y a la verdadera situación de esa empresa, lo que habla muy bien de las sensaciones de los inversores: FALTA de CONFIANZA, lo peor que le puede pasar a una economía.


Y con estas perspectivas bajistas, los bancos, como no, saben también como sacar provecho. Pero lo que ahora voy a explicar no deja de ser vergonzoso y deleznable mire por donde se mire...


Pues resulta que, dado el panorama bursátil de marcada tendencia bajista, a muchos bancos (previo rescate y facilidades en préstamos para evitar una debacle) no se les ocurre otra cosa que jugar al póquer con ese dinero que se les ha dado, y que recuerdo, es de TODOS. Pues bien, el chollo está en que también se puede ganar dinero apostando a posiciones bajistas, lo que se llama en la jerga IR CORTO. Pues eso, que estos señores tan listos, no tuvieron una mejor idea que apostar (ir corto) en algunas empresas. Esto quiere decir, que mientras el valor de las acciones caiga, ellos ganan dinero. ¿Pero y si el valor de la acción sube...? Pues ahí tenemos la gracia del asunto.


Algunos de los baluartes financieros mundiales se pasaron de gallitos y fueron cortos en algunas empresas europeas, a indicar Société Générale (no salen de una y se meten en otra...¿fue todo culpa de Kerviel?), Goldman Sachs, Morgan Stanley y Deusche Bank. Todos ellos, beneficiarios de ayudas estatales para evitar el colapso. No habiendo quedado escarmentados con toda la basura de las subprime y de la delicada situación que atraviesan, apostaron por bajadas en una empresa concreta, Volkswagen. Y anda mira tu, que hace unos días, Porsche anuncia que ejecuta las opciones sobre acciones que tiene en VW y alcanza el 75% de las mismas. Lo que acontece a los días siguientes es espectacular y irracional. VW sube el primer día un 146% y el segundo un 64%, es decir, cuatriplica su valor en bolsa en dos días, y para hacernos una idea, en dos días, una empresa llega a valer mas que todo el IBEX. De locos. Obviamente, sin ningún trasfondo económico detrás.


Pero lo más divertido son esos bancos que apostaron en corto en VW con el dinero de TODOS. Pérdidas de hasta 15.000 millones de €. Casi .


Pero bueno, viéndolo desde la perspectiva bancaria... ¿de que se tienen que preocupar? Si da igual, nadie pide responsabilidades del desbarajuste que están creando, y si pierden más dinero, ya les rescatarán, porque el sistema capitalista sin los bancos no es ni sistema ni capitalista, no es nada.


Pues bien señores, para que vean, que las partidas de póker a veces salen caras.... aunque bueno, es buen asunto si no juegas con tu dinero....



sábado, 18 de octubre de 2008

Hominis lupus hominis


Como decíamos ayer...


Parafraseando la célebre intervención de Fray Luis de León en su retorno de los infiernos inquisitoriales a la anfibia Salamanca, quiero retomar este vetusto y polvoriento blog, que si bien gracias al .com, la faena de quitarle el polvo pasó a formar parte de una nostálgica tradición.


Pues bien, me encuentro en las tierras áridas y frías de la soleada Dinamarca en pro de mi concienzuda búsqueda de un universo paralelo a la sociedad mesetaria que tanto me fascina, y a bien cierto que un resquicio esperanzador asoma por la ranura de la puerta....


Sin comerlo ni beberlo, encontrósome mi persona viajando hacia la ciudad capitolina, que no por capital dejó de ser isla, y me encontré, tonto de mi, con Chrisitiania...


Me sorprendió, por la motivación detrás de esta suceso social y por su, hasta el momento, desconocida existencia (obvio reflejo de mi estupidez cultural...).


Pero Chrisitania, ya no era como solía ser, allá en los años 70 cuando nació.


Esta comuna surgió de la vorágine reaccionaria (como de Pancho Villa se tratara) de la época y de la concepción de que el rumbo societario había seguido una línea equivocada a lo largo de la historia. Bonita presunción que nos haría a todos menos lobos...


Impacta la convergencia de valores conseguida por un grupo de personas fervosamente creyentes (curiosa paradoja) en la bondad humana (pobres infelices, permítanme la expresión). Pero definitivamente, lo consiguieron. Realizaron el sueño de cualquier socialista utópico en un ambiente en el que estaría cómodo hasta el mismísimo Owen y Bob Mareley a la vez (curiosa combinación, por cierto). La ciudad se autogestionaba fundamentada en unos valores y ética de fraternidad y amor, dónde las personas se autogestionaban y se autocensuraban en pro de un bien común, como si el individuo en sí perdiera importancia en favor de la comunidad. Las normas sociales convencionales no servían y emergían nuevas concepciones comunitarias de los idearios imperantes. Vive y deja vivir, haz el amor y no la guerra... frases de sobra trilladas sirvieron de sustento para la nueva estructura social basada en el personalismo, conceptuado como el individuo gestiona a su propio ser.


Pero todo eso ya cambió. Lo que en su momento asombró a todo el mundo ahora se ha convertido en un burdo suburbio con fecha de caducidad... Nada nuevo en el horizonte... Si esa generación de idealistas no fueron capaces de inculcar esos valores que les movieron a intentar crear una sociedad, a su parecer, mas acorde con la naturaleza humana, ¿quien podrá?


Christiania se marchita como margarita danesa en febrero (hecho aun por comprobar, lo de la margarita digo...). Y da que pensar. Porque a lo mejor Christiania era simplemente la respuesta a una corriente, a una infinitésima parte de la historia de la humanidad y no tenia un trasfondo sólido donde asentarse, es decir, contravenía la naturaleza humana.


Así pues, el decaimiento de la ciudad utópica nos deja un claro mensaje, el hombre sigue siendo más lobo que nunca ( y la mujer también, que aqui o todos moros o todos cristianos) y quien quiera seguir engañado en pensar lo contrario, nada a contracorriente de su propio ser. Ahí es nada...